¿Fecaloterapia oral? No, gracias

¿Fecaloterapia oral? No, gracias

Cápsulas rellenas de material fecal se han utilizado en un ensayo clínico abierto con 20 pacientes con diarrea recurrente por Clostridium difficile. Sin embargo, existen algunos problemas que este tipo de terapias deben resolver.

Una empresa de Massachusetts (OpenBiome) comercializa cápsulas rellenas de material fecal, que se conservan congeladas a -80ºC, y pueden administrarse por vía oral en procedimientos de trasplante de microbiota fecal. Se han utilizado en un ensayo clínico abierto con 20 pacientes con diarrea recurrente por Clostridium difficile, según publica JAMA en octubre de 20141. Los autores de la publicación, que son investigadores clínicos del Massachusetts General y el Boston’s Children Hospital, reclaman un nivel de eficacia similar a los trasplantes realizados con muestras frescas de heces administradas mediante sonda nasoduodenal o colonoscopia. En el caso del las cápsulas orales, el procedimiento requiere la ingestión oral de 15 píldoras al día durante dos días consecutivos como primer tratamiento, que se repite de nuevo en una segunda tanda de régimen idéntico si no hay respuesta a las 72 horas. Hubo resolución de la diarrea en 14 de los 20 pacientes tras el primer tratamiento y en 4 pacientes más tras el segundo tratamiento. No se obtuvo respuesta clínica en 2 pacientes. No se registraron efectos secundarios significativos, fuera de dolor abdominal (retortijones) y distensión en 6 de los 20 pacientes.

Las ventajas de este nuevo procedimiento son la inmediata disponibilidad del material encapsulado sin necesidad de reclutar un donante cada vez que se plantea la conveniencia de un trasplante fecal para tratar la diarrea recurrente por Clostridium difficile, que es la única indicación con eficacia comprobada y admitida por la FDA como tratamiento compasivo cuando fallan otros tratamientos (antibióticos y probióticos). Los criterios de screening de donantes están estandarizados, el médico cuenta con la información clínico-biológica del donante en forma seudonimizada, y existe trazabilidad por si fuera conveniente. La desventaja teórica con respecto al trasplante en fresco es la posible pérdida de viabilidad de algunas especias bacterianas a causa del procedimiento de crioconservación en glicerol.

Pero, en definitiva, lo más destacable es que no se superan los problemas de fondo del trasplante fecal: la falta de caracterización del producto. No se sabe lo que se administra al paciente, ya que una muestra de heces incluye un porcentaje alto de microorganismos desconocidos2, se desconoce qué microorganismos son los que acarrean el efecto beneficioso, y qué microorganismos son potencialmente peligrosos, aunque hoy no estén catalogados como patógenos. Sabemos que la ruta oro-fecal es la vía de transmisión habitual de muchas enfermedades infecciosas, y que por ejemplo, una muestra de heces incluye miles de corpúsculos virales o fagos cuyos efectos no conocemos pero incluyen elementos móviles de resistencia a antibióticos3,4. Se han reportado casos de sepsis tras el trasplante fecal y aun tenemos poca información sobre los riesgos a largo plazo, aunque se ha descrito la aparición de artritis reumatoide, púrpura trombocitopénica idiopática, neuropatía periférica, síndrome de Sjögren o brotes de colitis ulcerosa que se hallaba en remisión5,6.

Expertos reunidos en la pasada edición de la UEGW en Viena coinciden en que el trasplante fecal es un procedimiento experimental con suficiente evidencia para recomendarse como tratamiento de la diarrea recurrente por C. difficile. Pero no estamos al final del camino, ya que este procedimiento experimental debe servir para identificar las comunidades microbianas claves que vehiculizan el efecto beneficioso, y descartar las que entrañan riesgos. El cruce de información entre los procedimientos exitosos y los que fracasan permite ir construyendo lo que podría ser el “cóctel ideal”.

Bibliografía

  1. Youngster I, Russell GH, Pindar C, Ziv-Baran T, Sauk J, Hohmann EL. Oral, Capsulized, Frozen Fecal Microbiota Transplantation for Relapsing Clostridium difficile Infection. JAMA. 2014 Oct 11. doi: 10.1001
  1. Nielsen HB, Almeida M, Juncker AS, Rasmussen S, Li J, Sunagawa S, Plichta DR et al. Identification and assembly of genomes and genetic elements in complex metagenomic samples without using reference genomes. Nat Biotechnol. 2014; 32(8): 822-8
  2. Waller AS, Yamada T, Kristensen DM, Kultima JR, Sunagawa S, Koonin EV, Bork P. Classification and quantification of bacteriophage taxa in human gut metagenomes. ISME J. 2014; 8(7): 1391-402.
  3. Forslund K, Sunagawa S, Coelho LP, Bork P. Metagenomic insights into the human gut resistome and the forces that shape it. Bioessays. 2014; 36(3): 316-29.
  4. Brandt LJ, Aroniadis OC, Mellow M, Kanatzar A, Kelly C, Park T et al. Long-term follow-up of colonoscopic fecal microbiota transplant for recurrent Clostridium difficile infection. Am J Gastroenterol. 2012; 107(7): 1079-87.
  5. Kelly CR, Ihunnah C, Fischer M, Khoruts A, Surawicz C, Afzali A et al. Fecal microbiota transplant for treatment of Clostridium difficile infection in immunocompromised patients. Am J Gastroenterol. 2014; 109(7): 1065-71.
Fecha de última modificación del artículo: 02/12/2014
Una Respuesta
  1. El Probiótico MARÍA JESÚS BONÉ CADARSO el dia ha dicho:

    Buenas tardes. Me gustaría saber si desde la fecha del articulo ha aparecido algún nuevo estudio donde se hable de los efectos secundarios tras la realización del trasplante fecal dado que ya han pasado unos ciertos años desde su aplicación en EEUU y otros países anglófonos.También desearía saber si en España se esta realizando dicha técnica.Gracias

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