¿Cambio en la ley de la termodinámica?

frutos secos

Un nuevo estudio relaciona una menor ganancia de peso con el consumo de alimentos como el yogur, las frutas, las verduras, los frutos secos y los cereales. ¿Tiene la microbiota intestinal algo que ver?

La obesidad es considerada una nueva epidemia global que afecta predominantemente a los países industrializados, con el consiguiente aumento del riesgo cardiovascular mediado por el desarrollo de diabetes mellitus e hipercolesterolemia.

En la actualidad disponemos de más información sobre los hábitos de vida que predisponen a la obesidad, lo que ha llevado a implementar medidas de prevención de en la población. Sin embargo, aunque intuitivamente demos por evidentes ciertas medidas contra la obesidad, como el ejercicio físico o el consumo de lácteos, existe controversia sobre la magnitud de su efecto.

En un estudio publicado en el New England Journal of Medicine, tres cohortes históricas diferentes, con un total de 120.000 personas, fueron seguidas a lo largo de un período que oscilaba entre los 12 y los 20 años. Dicha población rellenó cuestionarios cada 4 años recogiendo múltiples datos biométricos, una encuesta dietética, hábito tabáquico y actividad física.

Los resultados del estudio reflejaban que la ganancia ponderal se correlaciona con el consumo de carnes procesadas, carnes no procesadas, bebidas azucaradas y otros alimentos, como las patatas fritas. La población con menor ganancia ponderal a lo largo del tiempo presentaba un mayor consumo en yogur, frutas, verduras, frutos secos y cereales, sin incluir harinas refinadas. Alimentos como los frutos secos o los cereales son hidratos de carbono con alto contenido calórico; no obstante, su asociación con un menor incremento de peso se relaciona con su contenido en fibra. Se piensa que estos nutrientes favorecen el desarrollo y crecimiento de microbiota colónica favorable, consumiendo así parte del valor calórico intrínseco de esos alimentos. Hay menor biodisponibilidad de calorías para el hospedador, pero éste se beneficia de una mejor ecología intestinal: las bacterias productoras de butirato refuerzan la barrera intestinal y carecen de potencial inflamatorio.

Por tanto, este estudio no viene sino a refrendar la importancia de ciertos alimentos ricos en fibra para la flora colónica en el mantenimiento de un peso saludable.

Bibliografía

  • Mozaffarian D, Hao T, Rimm EB, Willett WC, Hu FB. Changes in diet and lifestyle and long-term weight gain in women and men. N Engl J Med. 2011; 364(25): 2392-404
Fecha de última modificación del artículo: 17/10/2016
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