Y de los prebióticos, ¿no hablamos?

Y de los prebióticos, ¿no hablamos?

En el último Workshop de la SEPyP se ha presentado un documento que va a dar lugar a un Consenso científico sobre Prebióticos. Dicho consenso ayudará a comprender mejor el importante papel que pueden jugar estos ingredientes alimentarios sobre la salud humana.
Desde el mismo título de esta página web (elprobiotico.com) hasta las búsquedas bibliográficas realizadas por investigadores, profesionales sanitarios o consumidores, parece que el término PREBIÓTICO esté en un segundo plano. De hecho, la mayoría de los posts que aparecen en el blog de esta web abordan cuestiones referidas mayoritariamente a los PROBIÓTICOS, tanto en relación a los aspectos microbiológicos como a sus posibles aplicaciones clínicas.

En el VI Workshop de la Sociedad Española de Probióticos y Prebióticos (SEPyP), celebrado en Oviedo en febrero de 2015 se ha presentado un documento que va a dar lugar a un Consenso científico sobre Prebióticos, que se va a añadir al Consenso sobre Probióticos existente desde hace unos años. Con ello se pretende llenar un vacío sobre el importante papel que pueden jugar estos ingredientes alimentarios sobre la salud humana.

¿Qué son los prebióticos?

Aunque los primeros estudios, realizados en Japón, se remontan a los años ochenta del siglo pasado, fueron los investigadores Gibson y Roberfroid los que propusieron la primera definición de prebiótico. Hoy decimos que son ingredientes alimentarios no digeribles (oligosacáridos) que llegan al colon y sirven de sustrato a los microorganismos, originando energía, metabolitos y micronutrientes utilizados por el hospedador y estimulando el crecimiento selectivo de determinadas especies beneficiosas (principalmente, bifidobacterias y lactobacilos) de la microbiota intestinal.

¿Cómo utiliza la microbiota los prebióticos de la dieta?

El efecto inmediato de la llegada de estos compuestos al colon sería la proliferación de la microbiota indígena, lo que potenciaría su antagonismo frente a microorganismos foráneos y contribuiría a recolonizar la mucosa, por ejemplo, tras un tratamiento con antibióticos. Además, los prebióticos serán fermentados, lo que generará ácidos acético, propiónico y butírico, H2 y CO2. Dichos ácidos grasos, presumiblemente, inhibirán el crecimiento de las bacterias vecinas con potencial patogénico, serán utilizados como nutrientes por los enterocitos y neutralizarán los grupos amonio generados por desaminación de diversos nutrientes, entre ellos los aminoácidos. Este último hecho se ha relacionado con la prevención de enfermedades tales como el cáncer de colon o enfermedades inflamatorias del intestino.

¿Qué requisitos debe tener un ingrediente o alimento para que pueda ser considerado un prebiótico?

  • No ser hidrolizado o absorbido en el tracto gastrointestinal superior (esófago, estómago y duodeno) y, por lo tanto, ser resistente a la acidez gástrica, a la hidrólisis por enzimas digestivas y no absorberse en el intestino delgado.
  • Ser fermentado selectivamente por bacterias beneficiosas de la microbiota intestinal.
  • Ser capaz inducir efectos fisiológicos beneficiosos para la salud.

¿Cuáles podrían ser los efectos beneficiosos de los prebióticos?

Algunos estudios sugieren que los prebióticos podrían ejercer efectos fisiológicos beneficiosos para la salud y el bienestar del organismo, en relación con su capacidad para modular la microbiota intestinal. Estos efectos pueden ser ejercidos no sólo en el colon, sino también en todo el organismo, contribuyendo de esta forma a reducir el riesgo de padecer ciertas enfermedades intestinales o sistémicas.

Los posibles efectos beneficiosos y sus aplicaciones clínicas de los prebióticos, aunque son necesarios estudios más concluyentes en humanos, podrían ser los siguientes:

  • Prevención del estreñimiento.
  • Mejoría y prevención de la diarrea (del viajero, asociada a antibióticos…).
  • Menor riesgo de enfermedades intestinales, como el síndrome del intestino irritable y la enfermedad inflamatoria intestinal.
  • Mejoría de la digestión de la lactosa.
  • Resistencia frente a bacterias.
  • Protección del sistema urogenital.
  • Fortalecimiento del sistema inmune.
  • Prevención en el desarrollo de alergias.
  • Posible protección frente al cáncer.
  • Prevención de la enfermedad cardiovascular, la diabetes tipo 2, la obesidad y la osteoporosis.

Bibliografía

  1. Corzo N, Alonso JL, Azpiroz F, Calvo MA, Cirici M, Leis R et al. Prebióticos: conceptos, propiedades y efectos beneficiosos. Nutr Hosp. 2015; 31(S1): s99-s118.
  2. Caselato de Sousa VM, Freitas dos Santos E, Sgarbieri VC The importance of prebiotics in functional foods and clinical practice. Food Nutr Sci. 2011; 2: 133-44.
  3. Guarner F, Requena T, Marcos A. Consensus statements from the Workshop “Probiotics and Health: Scientific Evidence”. Nutr Hosp. 2010; 25 700-4.
Fecha de última modificación del artículo: 27/04/2017
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