Los probióticos tienen propiedades antioxidantes

bacteria

Los antioxidantes pueden contribuir a las defensas del organismo, al revertir los efectos nocivos de los radicales libres en el desarrollo de diversas enfermedades. 

El término antioxidante comprende cualquier sustancia que, a baja concentración, en comparación con las que presentan los sustratos oxidables, es capaz de retrasar o inhibir de forma significativa la oxidación de dichos sustratos. Los antioxidantes más representativos en la dieta humana son: el ascorbato (vitamina C), los tocoferoles (vitamina E), los carotenoides, los flavonoides, el ácido lipoico y las ubiquinonas. Existen, a su vez, minerales con efectos antioxidantes, como el selenio y el zinc.

Cuando las fuentes de oxidantes son elevadas, los sistemas antioxidantes endógenos de defensa pueden verse comprometidos, siendo incapaces de compensar el efecto asociado a estas sustancias y resultando en lo que se denomina estrés oxidativo, es decir, un desequilibrio entre prooxidantes y antioxidantes, como podemos apreciar en la figura siguiente.

Estres oxidativoEstrés oxidativo. Adaptado de F. Granado

Se ha relacionado el estrés oxidativo causado por el incremento de los radicales libres con múltiples procesos patológicos: algunos cánceres, diabetes, patología cardiovascular, procesos reumáticos, patologías digestivas, afecciones broncopulmonares, cataratas, deterioro del sistema inmune, etc. Igualmente, están implicados en procesos fisiológicos tales como el envejecimiento y en el daño causado por el ejercicio físico agotador.

A los nutrientes que habitualmente tienen propiedades antioxidantes podríamos añadir los probióticos, de los que ya hemos demostrado numerosos efectos beneficiosos para la salud en este blog. Si bien la evidencia científica sobre su actividad antioxidante todavía es escasa debido al limitado número de ensayos clínicos controlados realizados, cada vez con más frecuencia empiezan a aparecer más estudios para hallar cepas probióticas con potencial antioxidante.

Desde 1993, cuando Kaizu et al. descubrieron la actividad antioxidante de las bacterias ácido-lácticas, han sido numerosos los ensayos clínicos en humanos que se han realizado. La cepa Lactobacillus fermentum ME-3 (LfME-3) es una de las más estudiadas, habiendo demostrado su eficacia y seguridad en diferentes ensayos al ser añadida a un producto lácteo fermentado, tanto por aumentar el número de bacterias beneficiosas intestinales como por la disminución de peróxido de hidrógeno y óxido nítrico, que actuarían como radicales libres.

Desde hace unos años, investigadores de la Universidad de Tartu en Estonia, dirigidos por Kullisaar et al., han realizado varios estudios sobre los efectos beneficiosos para la salud cardiovascular en alimentos enriquecidos con la cepa LfME-3, habiendo demostrado que disminuye la tasa de LDL-colesterol, aumenta la del HDL-colesterol, modula el perfil lipídico posprandial y disminuye el nivel de 8-isopostanos en orina (marcador de estrés oxidativo), lo que confirma su potencial antiaterogénico, como se observa en la siguiente tabla.

 Marcador

LDL

HDL

Ratio Glutation redox

Actividad antioxidante total

8-isoprostanos

 Número de participantes 

169

63

54

130

63

 Efecto tras la dieta 

<16%

p<0,03

>7%

p<0,003

<33%

p<0,03

>20%

p<0,005

<26%

p<0,03

Efecto de un alimento enriquecido con LfME-3 sobre el estrés oxidativo. Tomado de T. Kullisaar et al.

Actualmente desconocemos con exactitud cuáles serían los posibles mecanismos de acción de los probióticos sobre el estrés oxidativo, aunque se ha especulado que tendría una etiopatogenia multifactorial: incremento del recuento total de lactobacilos en el intestino, supresión de contaminantes de los alimentos, participación en diferentes propiedades antioxidantes, efecto beneficioso sobre los parámetros de laboratorio de las enfermedades cardiovasculares, etc. Es probable que el mecanismo de acción como antioxidante se convierta en un foco de investigación de los probióticos en los próximos años.

Se ha demostrado que hay varias cepas de lactobacilos y alguna bifidobacteria, como Bifidobacterium lactis BS 05, que poseen actividad antioxidante y son capaces de disminuir el riesgo de acumulación de radicales libres, por lo que podrían, en un futuro, ser un pilar importante en el desarrollo de nuevos alimentos y también ser fuente de la dieta saludable por la que suspiran muchos consumidores. Hay que señalar que dicha propiedad antioxidante es, como otros efectos beneficiosos de los probióticos, cepa-específica.

En conclusión, las propiedades antioxidantes de los probióticos han sido objeto de muchos estudios en los últimos tiempos, por lo que podrían añadirse a otras estrategias para prevenir el riesgo de aparición de las enfermedades cardiovasculares. Es probable que el consumo de alimentos funcionales suplementados con probióticos y otros antioxidantes produzca cambios en la funcionalidad y en los parámetros de estrés oxidativo de las células inmunitarias, consecuencia de nuestro envejecimiento.

Quiero finalizar agradeciendo a la Prof. Mónica de la Fuente, directora del Departamento de Fisiología Animal de la Facultad de Biología de la Universidad Complutense, la información prestada para la realización de este post, así como la bibliografía aportada para los lectores que quieran profundizar en el tema.

Bibliografía recomendada

  • Granado-Lorencio F. Suplementación nutricional con antioxidantes. En: Marcos A, Olmedilla B. (Ed.). Suplementación nutricional. Madrid: Agricola Española SA, 2011; 197-209.
  • Jarvenpää S, Tahvonen RL, Ouwehand AC, Sandell M, Jarvenpää E, Salminen S. A probiotic, Lactobacillus fermentum ME-3, has antioxidative capacity in soft cheese spreads with different fats. J Dairy Sci. 2007; 90: 3171-7.
  • Kaizu M, Sasaki M, Nakajima H, Suzuki Y. Effect of antioxidative lactic acid bacteria on rats fed a diet deficient in vitamin E. J Dairy Sci. 1993; 76: 2493-9.
  • Kullisaar T,Songisepp E, Zilmer M. Probitics and oxidative stress. In: Lushchak V (Ed.) Oxidative stress. Rijeka: InTech Europe, 2012; 203-22. www. file:///G:/PB-antiox/Kullisaar.pdf.
  • Kullisaar T, Shepetova J, Zilmer K, Songisepp E, Rehema A, Mikelsaar M, Zilmer M. An antioxidant probiotic redudes postprandial lipeemia and oxidative stress. CEJB. 2011; 6: 32-40.
  • Misha V, Shah C, Mokashe N, Chavan R, Yadav H, Prajapati J. Probiotics as potential antioxidants: a systematic review. J Agric Food Chem March. 2015. DOI: 10.1021/jf506326t.
Fecha de última modificación del artículo: 27/04/2017
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